16 de abril de 2020

Los cuentos favoritos de mi infancia

Mientras estamos aquí, en casa, he estado pensando en muchas cosas, entre ellas sobre mi infancia. Yo nací en Estonia, un país nórdico, donde hace bastante mal tiempo durante al menos nueve meses al año. Soy hija única y muchas veces tuve que jugar sola en casa, ya que hacía demasiado frío o llovía a mares para poder jugar fuera. Uno de mis pasatiempos favoritos era escuchar cuentos y más adelante leer yo sola. Mis cuentos favoritos los sabía de memoria y me gustaba interpretarlos, ponerle voces, crear un teatro de muñecos, esto sobre todo cuando mi primo venía de visita.
Hoy os quiero hablar de los cuentos favoritos de mi infancia. Solo hablaré de aquellas que sé que se han traducido al castellano.


Otto es un rinoceronte es un libro muy divertido, escrito e ilustrado por el danés Ole Lund Kirkegaard. Está pensado para niños que ya leen solos y les gustan las aventuras. Pero yo lo leí a mi hija de 4 años que se metió de lleno en la historia, aunque tuvimos que hacer paradas a veces para darle más explicaciones y lo leímos en trocitos, ya que este es un libro un poco largo para terminar de un tirón.
Topper es un niño que vive en un edificio de varias plantas, dónde viven unos vecinos un poco raros. Un día Topper encuentra un extraño lápiz que al escribir en la pared, el texto se borra por arte de magia poco después. El niño llama a su amigo Viggo que venga a ver el descubrimiento. En casa pintan un enorme rinoceronte en la pared que por la sorpresa de los niños cobra vida. A partir de allí comienzan a suceder situaciones cómicas e inesperadas y todo el vecindario se ve involucrado a resolver los problemas que causa Otto el rinoceronte.
Un libro que tiene un toque de humor un poco absurdo que hace reír tanto los niños como los mayores, tiene unos diálogos ingeniosos y me encantan sus ilustraciones en blanco negro que combinan perfectamente con el texto.
Sin duda es uno de los libros que recomiendo a cualquier niño que quiere pasarlo muy bien entretenido durante horas.

Pippi calzaslargas, la niña pelirroja más simpática y rebelde del mundo, escrito por mi autora favorita sin duda, Astrid Lindgren. El libro fue publicado por primera vez el 1945 y fue censurado en España durante muchos años.
Muchos niños al leer Pippi han deseado ser tan fuerte, valiente e independiente como ella. Pippi era mi antiheroe favorita y sus aventuras junto con dos niños vecinos de ella, Tommy y Anika, eran de lo más divertidos que recuerdo. Ahora, al analizar la historia, me doy cuenta que Astrid Lindgren creó un personaje revolucionario, una niña libre, alegre e impertinente, se puede decir que feminista de pies a cabeza. Era un libro demasiado “antipedagócio” para su época.

Seguro que conoceréis también la serie de televisión que se rodó en la década de los setenta, cuando por fin Pippi consiguió entrar en las librerías y en la televisión de España.
También me viene el recuerdo del musical basado en el libro Pippi calzaslargas que estuvo en la taquilla de la Opera Nacional de Estonia durante 20 años. Fui a verla tres veces cuando era pequeña y me gustó tanto que al terminar la obra, no quise marcharme, por si Pippi decidiera a volver. Es cierto que Pippi volvió unas 10 veces a saludar al terminar la obra, porque los aplausos no cesaban.

Otro libro genial de la autora sueca Astrid Lidgren es Karlsson del tejado.
Es uno de estos libros que puede leer todo el mundo, incluso los niños. Habla de un chico normal de Estocholmo de una familia corriente. Su vida es un poco aburrida hasta que un día por su ventana se asoma un hombrecillo muy rarito que vive en el tejado y sabe volar. Desde entonces su vida cambia por completo, juntos hacen mil travesuras y pasan muchas aventuras.
Seguro que muchos niños que se sienten un poco solos e incomprendidos se sentirán identificados con el libro y las travesuras que preparan estos dos les harán reír de no parar.

Por último quiero hablar de los libros de Mumín escrito e ilustrado por la autora finlandesa Tove Jansson. Son muchas historias que hablan de una familia de trolls rechonchos, blancos y peludos con grandes hocicos que se parecen un poco a hipopótamos. Sus amigos son unos seres fantásticos y peculiares, algunos diminutos y con mala leche, otros solitarios y soñadores, otros enormes y repelentes.
El primer libro de los Mumín fue escrito en 1945, el personaje lo dibujó la autora en la pared de su cuarto de baño y de ahí fue cobrando más detalles, hasta convertirse a una simpática familia de los trolls. Como dije, hay muchos libros de Mumín, algunos se han traducido también al castellano y tienen la fama mundial.
Por ejemplo, La familia Mumín, Las memorias del papá Mumín, Una noche de San Juan bastante loca, La familia Mumín en invierno. Esa última es la que más asocio con mis recuerdos de la infancia. El invierno nórdico puro y duro, misterioso, un poco tenebroso. Los Mumín son animales que hibernan, pero el pequeño Mumín se despertó y descubrió todo el mundo nuevo para él y conoció seres que nunca había visto antes. Estos libros tienen múltiples capas y tienen mucho que decir también a los adultos. Ya me han entrado ganas de volver a leerlo otra vez.
Basado en los libros de Mumín se creó una serie de dibujos animados Los Moomin que se puede ver en castellano si buscáis en Youtube.

En Finlandia los Mumín son muy queridos, existe un parque temático de los Mumín y se vende todo tipo de merchandising chulo, como tazas, muñequitos y hasta helados con el dibujo de Mumín. Esto por si tienes ganas de viajar y descubrir Finlandia, que sepas que a parte de el mundo de Santa Claus y los renos, hay otras cosas que visitar en este país.

Espero que te haya gustado la selección de historias de mi infancia y si te ha traído recuerdos de algún libro de tu infancia que le tengas especial cariño, cuéntamelo en los comentarios. Compártelo si te ha gustado y no te lo dejes para ti solo ;)

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